Prólogo - La Radio Inmortal


Mi madre adora la radio. 
Con su pequeño transistor, gira la rueda de las frecuencias con mirada de atención, mientras se oye el ffff, interrumpido por locutores en plena cháchara, encuentros deportivos o música. 
Mi madre elige la música. "A mí eso de gente hablando de tonterías no me gusta". 
Sintoniza con cadenas que emitan canciones agradables y las escucha como acompañamiento, esté en la cocina, leyendo un libro o tumbada tomando el sol cual señora de la jet
Pero ella también espera la hora en punto. El momento en que se oye un pi pi pi, que despierta. En ese instante, agarra el transistor y con la mirada de nuevo en atención, sube el volumen con la ruedita. 


La radio es una rueda, un carrusel. La radio gira y gira, no termina nunca. Enciéndela, quizá recuperes el pasado que representa un invento que movía a millones de oyentes, con sus concursos de emoción, sus invasiones extraterrestres y aquellos churriguerescos folletines que mantenían en vilo a la sociedad de nuestros abuelos. 
A pesar de que la radio dejó de ser el centro de atención para convertirse en un accesorio de entre tantos, todavía perdura. 
Cuando se acabe el mundo, en algún lugar de entre los escombros, se oirá una radio encendida, retransmitiendo "An Englishman in New York", de Sting, o "Smooth Operator", de Sade, esas canciones que suenan y suenan en la radio. Las mismas que mi madre escucha hasta que llega el pipipi de la hora en punto y sube el volumen. 
A la hora en punto, llegan las noticias. Mi madre adora las noticias, porque confía en que escucharlas significa informarse y, como todo el que ve u oye informativos, la reacción ante lo sucedido es esencial. Se oyen tanto las noticias como los sobresaltos de mi mamita ante ellas.
Toda narración ha de despertar al durmiente, todo pipipi implica subir el volumen, toda verdad, toda mentira ha de ser contada, narrada, antes de que el mundo se acabe. La radio, que es inmortal, lo sabe. 


"La Radio Inmortal" es un blog para escribir historias y relatos, entre la crónica y la ficción, acerca de lo que me sucedió, de lo que viví, de lo que entendí, de lo que quiero creer. 
Es un blog experimental, sin brújula definida, pendiente de un crecimiento progresivo. 
Se escribirá como un libro de estructura anárquica, lleno de narraciones que buscan despertar a la hora en punto, de aquí hasta que el mundo se acabe.
Pi-pi-pi-pi.